Una reserva directa en una casa rural es la que el viajero hace con usted, a través de su web, su teléfono o su correo, sin pasar por un portal de reservas. Para conseguir reservas directas hacen falta tres cosas: una web propia que muestre la casa y su disponibilidad, una forma sencilla de pedir fechas y que el viajero encuentre esa web cuando busca en Google.
Qué es una reserva directa
Hablamos de reserva directa cuando entre el huésped y el propietario no hay intermediario: el viajero consulta las fechas en la web de la casa, envía una solicitud o telefonea, y usted confirma la reserva y cobra la señal según sus propias condiciones. En una reserva a través de un portal, en cambio, el portal recibe la reserva, fija parte de las reglas y cobra una comisión por cada reserva.
Las dos vías pueden convivir. Lo razonable es que la parte directa crezca con el tiempo, a medida que la casa se da a conocer y los huéspedes vuelven.
Por qué interesa tener reservas directas
- Sin comisión por reserva. El importe que paga el huésped le llega a usted, descontados solo los gastos de la forma de cobro que elija.
- Sus condiciones. Usted decide la señal, la política de cancelación, la estancia mínima o si admite mascotas, sin depender de las reglas de un tercero.
- El contacto con el huésped. Tiene su nombre, su teléfono y su correo desde el primer momento, y puede resolver sus dudas antes de la llegada.
- Huéspedes que vuelven. Quien reservó con usted y quedó contento sabe dónde encontrarle, y puede recibir sus novedades si le da permiso, como explicamos en el artículo sobre email marketing para hoteles y casas rurales.
Qué necesita la web para recibirlas
La web de una casa rural que busca reservas directas debe resolver las dudas que el viajero plantearía por teléfono y permitirle dar el paso sin salir de ella:
- Un calendario de disponibilidad al día, para ver qué fechas están libres sin tener que preguntar.
- Un formulario de solicitud de reserva con fechas, número de personas y datos de contacto, o un motor de reservas, que es la herramienta que permite reservar y pagar en el momento.
- Los precios por noche o por temporada, o al menos cómo se calculan.
- Fotografías de cada estancia, la capacidad, la distribución de las camas y el equipamiento.
- Las condiciones: señal, cancelación, horario de entrada y salida y normas de la casa.
- Cómo llegar y qué hay cerca: pueblos, rutas, restaurantes y actividades.
- Teléfono y correo bien visibles, también en el móvil.
Antes de abrir la web a las reservas conviene decidir dónde lleva usted el calendario, para que la web y los portales muestren siempre las mismas fechas. Lo desarrollamos en la página de diseño web para casas rurales.
Reservas directas en una casa rural: la web debe inspirar confianza
Quien reserva en un portal confía en el portal. Quien reserva en su web tiene que confiar en usted: datos del titular visibles, condiciones claras por escrito, textos legales correctos y una forma de pago segura.
Cómo llega el viajero a la web
Una web que nadie visita no recibe reservas. Estos son los caminos principales:
- Buscando en Google la zona y el tipo de alojamiento: «casa rural en» seguido de una comarca, un pueblo o un espacio natural. Para aparecer, la web necesita páginas que respondan a esas búsquedas, que es el trabajo del SEO para casas rurales.
- Desde el Perfil de Empresa en Google, la ficha que aparece en Google Maps con fotos, reseñas y un enlace a la web. Lo explicamos en Perfil de Empresa en Google para una casa rural.
- Después de ver la casa en un portal. Un viajero que la ha descubierto allí puede buscar su nombre en Google para ver más fotos o hablar con usted. Si su web aparece con ese nombre, la reserva puede llegar por ella.
- Por recomendación de huéspedes anteriores, o porque ellos mismos vuelven.
Errores frecuentes
- Una web sin calendario ni forma de reservar, que obliga a escribir o llamar solo para saber si hay sitio.
- Fotos escasas u oscuras, sin indicar qué estancia muestra cada una.
- Información distinta en la web y en los portales sobre capacidad, servicios o condiciones, que hace dudar al viajero.
- Tardar en responder a una solicitud: quien pregunta por unas fechas puede estar consultando varias casas a la vez.
- Una web lenta o incómoda de usar en el móvil.
- No pedir permiso al huésped, al reservar, para enviarle novedades, y perder así la ocasión de que vuelva.
Si quiere que su casa rural reciba reservas directas desde su propia web, puede solicitar una propuesta: le llamamos, vemos su casa y le explicamos qué web necesita.
Preguntas frecuentes
¿Qué es una reserva directa en una casa rural?
Es la reserva que el viajero hace con el propietario, a través de la web de la casa, por teléfono o por correo, sin pasar por un portal de reservas. No hay comisión por reserva, las condiciones las fija el propietario y el contacto con el huésped es directo desde el primer momento.
¿Hace falta un motor de reservas para recibir reservas directas?
No es imprescindible. Un calendario de disponibilidad y un formulario de solicitud bastan para empezar: el viajero ve las fechas libres, envía su petición y el propietario la confirma. Un motor de reservas permite además reservar y pagar en el momento, lo que interesa cuando el volumen de reservas lo justifica.
¿Se puede tener reservas directas y seguir en los portales?
Sí, y es lo que solemos recomendar al empezar. Los portales ayudan a que viajeros que no conocen la casa la descubran, y la web propia recoge a quien la busca por su nombre, a quien vuelve y a quien llega desde Google. Lo importante es que el calendario esté siempre al día en todas partes.
¿Cómo se evitan las dobles reservas?
Llevando la disponibilidad en un solo calendario que se refleje en la web y en cada portal, y bloqueando las fechas en cuanto se confirma una reserva por cualquier vía. Conviene decidir dónde se lleva ese calendario antes de abrir la web a las solicitudes, no después de la primera doble reserva.



